Bienvenidos, Gestión social y ambiental del territorio

3ª Asamblea Campesina Metropolitana

Campesinas y campesinos exigen especial protección del territorio, la economía y vida campesina en el Valle de Aburrá

El pasado 26 de junio de 2014 en la Universidad San Buenaventura, en la III Asamblea Campesina del Valle de Aburrá, se reunieron cerca de doscientas campesinas y campesinos para dialogar y concretar acciones en defensa del territorio “rural campesino” del Valle de Aburrá.

Las dinámicas y problemáticas que afronta hoy el suelo rural y la comunidad campesina, son razones suficientes para repensar los parámetros sobre los cuales se planea y se proyecta la ciudad.

“Es urgente que en cada municipio del Valle de Aburrá se fortalezca la construcción social y la ejecución de políticas públicas que promuevan el desarrollo agropecuario y el mejoramiento de la calidad de vida de la población campesina”.

En una jornada de diez horas, campesinas y campesinos de los cinco corregimientos de Medellín y de otros municipios como: Caldas, Bello,  Copacabana,  Girardota,  Barbosa y Ebéjico, se congregaron en la III Asamblea Campesina del Valle de Aburrá para compartir los conflictos sociales, ambientales y territoriales que están presentes en sus territorios; concretar acciones orientadas a la visibilización, exigencia y defensa del territorio “rural campesino” del Valle de Aburrá; y fortalecer el Comité de la Asamblea Campesina como espacio de articulación, movilización y participación ciudadana.

El Valle de Aburrá tiene una extensión de 1.152 km2; siendo el área rural un 70.4% (812 km2) y el área urbana un 29.6% (340 km2). Toda esta región representa menos del 2% de la extensión del territorio antioqueño y en ella viven más de 3 millones de personas (cerca del 58% de toda la población del departamento de Antioquia) quienes carecen de espacios públicos adecuados para el esparcimiento y día a día se alimentan de productos que vienen de manos campesinas.

Según la población campesina los conflictos sociales, ambientales y territoriales más comunes son:

SOCIALES

El desmesurado impuesto predial conlleva a lotear y vender áreas de la finca, o en casos puntuales vender toda la finca para poder pagar. Así lo viven familias en el municipio de Bello, Caldas y los corregimientos de Medellín; cuyo impuesto se incrementó en muchos de los casos en más del 100%.

Los grupos armado ilegales están usurpando la función de los gobiernos en las veredas de los corregimientos y algunos municipios del Valle de Aburrá, fungen de “autoridad” armada y poseen el control de distintos territorios a través del expendio de sustancias psicoactivas, el cobro de vacunas y fijación del precio de comercialización de los productos de la zona. Ello genera un abandono de los procesos productivos, intimidación y desplazamiento de la comunidad.

Por su lado la desarticulación comunitaria agudiza la vulneración de derechos, así como la manipulación y apropiación de espacios de representación comunitaria por parte de líderes que buscan más los beneficios personales que los de la comunidad. Algunas JAC y JAL están apartadas de la función de representar, gestionar para comunidad y mediar los conflictos.

La falta de gobernabilidad para el campo agudiza aún más las problemáticas sociales, generando pérdida de credibilidad en las diferentes instituciones del Estado como autoridades ambientales, alcaldías y concejos municipales; quienes, además, en ocasiones imponen a través de supuestas socializaciones proyectos que afectan negativamente los territorios y a la comunidad campesina.

Falta de oportunidades académicas y laborales para las y los jóvenes, lo que implica el abandono del campo, las tradiciones y gran dificultad para el cambio generacional. La falta de educación ambiental se asocia a la disposición inadecuada de los residuos y al uso irracional de los bienes comunes.

AMBIENTALES

La falta de políticas públicas para el desarrollo rural campesino y la inoperancia del Estado, tiene en vilo muchos territorios rurales: insuficiencia, y muchas de las veces inexistencia, de sistemas para la potabilización del agua, de alcantarillados o sistema para el tratamiento de aguas residuales; cuerpos de aguas contaminados por factores asociados al uso de agrotóxicos; se realizan inadecuados manejos a los residuos sólidos; las actividades agroforestales en zonas de protección y conservación donde privados hacen usufructo de los servicios ambientales; y la minería para la explotación de materiales para la construcción, generando desplazamiento, cambios del paisaje y contaminación.

TERRITORIALES

La falta de legalización de predios es uno de los problemas más comunes en el territorio “rural campesino”. Ausencia de títulos de propiedad generan todo tipo de impedimentos para acceder a subsidios de mejoramiento de vivienda, acceso a créditos o instalación de servicios públicos. La falta de titulación favorece la especulación sobre el valor del suelo y en beneficio de acaparadores de tierras y de proyectos con destinación diferente a la agropecuaria. Los cambios en los usos del suelo, la expansión urbana, sumado a los desplazamientos por grupos armados ilegales o proyectos de interés particular, ponen en riesgo la permanencia de la vocación agropecuaria en los corregimientos y municipios. El abandono de fincas campesinas por falta de mercados justos para los productos, tienen en peligro la soberanía alimentaria y economía comunitaria.

Ante estas problemáticas, la comunidad campesina, la Corporación Ecológica y Cultural Penca de Sábila y algunas ONG, han venido planteando diversos debates y discusiones con el fin de establecer una exigencia por el respeto y reconocimiento de los derechos de la población campesina y la especial protección del territorio “rural campesino” en Medellín y el Valle de Aburrá. En desarrollo de esta campaña la comunidad propuso en el año 2012 la conformación de la Asamblea Campesina y su comité con el fin de fortalecer los procesos de articulación, las dinámicas organizativas y la ejecución de las acciones propuestas.

La Asamblea Campesina del Valle de Aburrá se sigue fortaleciendo y reafirmando como espacio de deliberación y accionar para la defensa del territorio, la economía y la vida campesina. Las siguientes son algunas de las propuestas acordadas en la III Asamblea Campesina:

1. Consolidación y fortalecimiento del Comité de Asamblea Campesina como espacio de articulación, movilización y participación ciudadana. Donde asisten diferentes actores (organizaciones, personas naturales campesinas y no campesinas) que tiene relación o interés en la protección y/o promoción de la soberanía alimentaria, la defensa del territorio rural campesino, visibilización del campesinado, entre otros.
2. Promover la agroecología en los municipios a través de los planes y esquemas de ordenamiento territorial.
3. Tomas culturales y de intercambio de semillas criollas por territorios.
4. Generar articulación social y promover redes comunitarias para el consumo de productos campesinos agroecológicos dentro de la economía solidaria.
5. Talleres y jornadas de estudio para el análisis de programas y planes municipales que tengan relación con el desarrollo rural.
6. Legalización de predios.
7. Claridad y destinación, en las áreas rurales, de zonas especiales para la producción de alimentos por parte de campesinas y campesinos, con garantías a través de: seguros, subsidios, reducción de impuestos y servicios públicos.
8. Impulsar la protección y conservación de áreas con especies nativas, producción agroecológica y personas.
9. Utilización de los mecanismos de participación ciudadana para exigir la especial protección del territorio “rural campesino” en los acuerdos sobre POT.
10. Educación superior gratuita para el campo, a través de ubicación de universidades en las áreas rurales.
11. Promover actividades de educación ambiental con niñas, niños y jóvenes de las veredas.
12. Utilizar para las actividades agropecuarias, de manera concertada con él o la titular, los predios baldíos en las veredas.
13. Exigencia y construcción colectiva y social de políticas públicas para el desarrollo rural campesino.
14. Mejorar vías de acceso, instalación y/o mejoramiento de servicios públicos.
15. Movilizaciones y plantones para el reconocimiento y reivindicación de derechos de campesinas y campesinos, aprobados por el Consejo de Derechos de la ONU a través de la resolución A/HRC/21/L23 en el 2012.

La sustentabilidad ambiental y la soberanía alimentaria del Valle de Aburrá y el país, solo son posibles con la permanencia de la vida campesina y la conservación del agua, los bosques y la biodiversidad.

Mayor información: 284 68 68 /  corpenca@une.net.co
Programa de gestión social y ambiental del territorio.  Corporación Ecológica y Cultural Penca de Sábila

 

3 Asamblea Campesina Metropolitana

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