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La ruralidad campesina invisible en el Plan de Desarrollo “Medellín Cuenta con vos 2016-2019”

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Plantón ciudadano “Medellín, el plan no cuenta con vos”. 26 de mayo de 2016.

Pronunciamiento

El Plan de Desarrollo de Medellín no reconoce los derechos de campesinos y campesinas. En el reto 6.6 del Plan denominado Medellín reconoce la importancia de su territorio rural, sus programas y proyectos están destinados al gasto del recurso de una manera no articulada ni transversal, se sigue desconociendo a los campesinos y campesinas como un grupo poblacional sujetos de derechos y no se evidencia una apuesta política del gobierno municipal por reducir y terminar las brechas de desigualdad social, ni acercar a la población a mejores niveles reales de calidad de vida.

El presupuesto que se destinó a la ruralidad en el Reto 6.6, destina el 0,7% ($ 120.895.448.706) del total de recurso cuatrienal del Municipio que asciende a los 16 billones de pesos. De ese porcentaje el 6,05% ($ 7.326.000.000) estará destinado al programa Rescate y difusión de la identidad de los territorios rurales; el segundo programa Desarrollo integral de los territorios rurales, tiene un presupuesto de 75.489.095.564 (62,4% del reto); el tercer programa Desarrollo empresarial rural 38.080.353.142 (31,4% del total del Reto). Muchos de los proyectos que allí se formulan no tienen indicadores claros que permitan hacerle control y evaluación en su ejecución; además, algunos proyectos proponen indicadores que no garantizan la protección de la vida y territorio campesino, por ejemplo, el proyecto (6.6.1.2.) que busca reconocer y promover las prácticas campesinas se medirá con el indicador de “campañas publicitarias instaladas”.

Este presupuesto no tiene una inversión que refleje la integralidad de las propuestas entregadas a las diferentes instancias que elaboraron el Plan de Desarrollo. ¿Cuál es la finalidad de estos espacios sino la construcción de ciudad con sus comunidades? ¿Qué garantías reales ofrece el gobierno municipal para que ciudadanos y organizaciones sigan participando en los espacios que convocan?

La inutilidad de la participación

Ha dicho el alcalde y sus delegados que este plan se construyó con la gente. Si bien en todas las etapas de construcción y formulación se han organizado encuentros de diferente índole, son encuentros de formato, donde reina la retórica de socialización, pero en lo sustancial, el plan no condensa las propuestas realizadas por diferentes colectividades, personas y organizaciones que durante muchos años han instaurado propuestas de vida en la ciudad, y en particular, desde lo rural campesino y el reconocimiento de derechos.

Dos procesos de consulta y participación donde acudimos con la garantía que las propuestas serían recogidas fueron al debate del Plan Agrícola Municipal –que se realizó previo a las discusiones del Plan de Desarrollo- y al proceso de consulta convocado por el Consejo Territorial de Planeación CTP. En primer lugar, las personas acudieron con propuestas de transformación al modelo de ciudad y en busca del reconocimiento de derechos, propuestas que no fueron tenidas en cuenta ni se ven reflejadas en el plan que se aprobó. En segundo lugar, en el caso de las consultas del CTP, vemos con preocupación que en ellas no se discutió sobre el texto definitivo sino que luego de ser discutido en esta importante instancia de participación haya sufrido sustanciales cambios que o evidencian las propuestas realizadas por las comunidades rurales campesinas de la ciudad.

La ciudadanía de campesinas y campesinos que habitan en Medellín tienen unas prácticas, saberes y economía distinta a lo que el plan se propone en materia de confianza ciudadana, donde opera una lógica de homogeneidad social, con la cual el plan de desarrollo pretende la normalización de los ciudadanos por medio de un conducto ya preestablecido, negando la diversidad en la ciudad y los procesos de movilización que ha realizado la comunidad en Medellín. Por esto exigimos que en el periodo de gobierno durante estos cuatro años se destine un presupuesto real y efectivo para el reconocimiento de los campesinos y campesinas como sujetos de derechos, garantizando el derecho al territorio en la ciudad donde se materializa la vida y economía campesina.

También consideramos que el alcalde no incluyó en el plan algunas de sus propuestas inscritas como candidato ante la Registraduría. En su plan de gobierno presentado como candidato expresaba una preocupación: “(…) la expansión urbana no controlada ha propiciado el olvido del campo y su población rural o campesina, sumándose a esto las inadecuadas políticas rurales y las deficiencias en el reconocimiento de sus derechos.”. El plan de desarrollo que presenta no plantea los controles a dicha expansión y tampoco se lee una verdadera intencionalidad política por transformar las condiciones rurales campesinas. Además este vacío en el plan es contrario al voto programático que mayoritariamente hizo la ciudad por él.

En este contexto exigimos que las acciones encaminadas hacia la población rural campesina estén enmarcadas en la consolidación del Distrito Rural Campesino como un espacio de derechos; la reglamentación e implementación del Distrito pasa por reconocer la vida y el territorio campesino, las prácticas culturales ancestrales y el fomento de la producción agroecológica. Exigimos que en la destinación del presupuesto del Plan de Desarrollo haya claridad de cuánto dinero se invertirá estos cuatro años en la reglamentación y puesta en marcha del Distrito Rural Campesino y del Plan Agropecuario Municipal.
Hacemos un llamado para que sean retomadas las propuestas que se han venido haciendo desde la Asamblea Campesina para la ruralidad de Medellín. Son propuestas campesinas que requieren de alternativas creativas de innovación que consoliden el campo como unidad territorial, la finca campesina como unidad socioeconómica y a los ciclos de producción, distribución, comercialización y consumo de sus productos como unidad para el desarrollo integral de su sistema agroalimentario. Al tiempo que se exige el establecimiento de figuras jurídicas y de planeación que permitan activar alternativas especiales para la protección de su patrimonio, el derecho al trabajo y el libre oficio, la seguridad y soberanía alimentaria, el acceso a la tenencia de la tierra, a la salud, la vivienda, el transporte público, al esparcimiento y al disfrute de los espacios públicos. Y de manera especial y particular potencie el acceso de las mujeres campesinas a la propiedad, el patrimonio, al bienestar integral, a los bienes y servicios, y a los derechos sexuales y reproductivos.

Medellín, 2 de junio de 2016.

Asociación Campesina Agroecológica Campo Vivo.
Asociación Campesina Agroecológica de la Región del Boquerón, ACAB.
Corporación Campesina San Antonio de Prado.
Comité de la Asamblea Campesina Valle de Aburrá.
Red Intercorregimental de Mujeres San Antonio de Prado, San Sebastián de Palmitas y de San Cristóbal, Medellín.
Red Ambiental y Cultural Juvenil Intercorregimental de Medellín, REDAJIC.
Corporación Ecológica y Cultural Penca de Sábila.

Comunidad campesina en el Plantón ciudadano “Medellín el plan no cuenta con vos”

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