Ante el recrudecimiento de las violencias que vivimos las mujeres, durante el mes de noviembre la Red Intercorregimental de Mujeres de Medellín, la Red Intermunicipal de Mujeres del Norte y la Corporación Penca de Sábila llevamos a cabo la campaña “En la calle, en la casa y en el campo: mujeres libres de violencia” a propósito del 25N, Día Internacional por la Eliminación de las Violencias contra las Mujeres. De esta manera, se movilizó información clave sobre las tipologías de violencia y sus diferentes manifestaciones, especialmente las que afectan la vida de las mujeres rurales y campesinas de Medellín y del norte del Valle de Aburrá. La movilización social es fundamental para posicionar la defensa de los derechos humanos de las mujeres en la agenda pública, con las diferentes acciones logramos visibilizar y denunciar las violencias que viven las mujeres, la inoperancia del Estado y las instituciones públicas y exigir rutas de atención con enfoque de género permanentes, eficientes y contextualizadas que atiendan de manera oportuna y digna los casos que se presentan.
Norte del Valle de Aburrá
En Copacabana, Girardota y Barbosa se socializaron los resultados de la caracterización de las violencias contra las mujeres rurales y campesinas del norte del Valle de Aburrá, haciendo un fuerte llamado a las Administraciones Municipales y a la sociedad civil frente a las altas cifras que se presentan y el alto índice de casos de violencia institucional que se manifiesta cuando las mujeres víctimas acuden en búsqueda de información y atención y las mandan a buscar el directorio telefónico en la página web de las administraciones, las coaccionan para que concilien con los agresores, las culpabilizan, entre otros hechos que profundizan las violencias y las brechas que impactan a las mujeres rurales y campesinas: de género, campo-ciudad y digital.

Para el caso de Copacabana, en articulación con la Comisión de Género del Concejo Municipal logramos llevar a cabo una sesión de control político en la que fueron invitadas Comisaría de Familia, Fiscalía y Programa de Equidad de Género de la Alcaldía, lamentablemente esta última fue la única que se presentó, la funcionaria encargada se refirió al proceso de actualización de la política pública de equidad de género manifestando que debía ser “global”, evidenciando así el desconociendo del objetivo y alcance de esta herramienta de gestión y de las amplísimas brechas, desigualdades y violencias que viven las mujeres y en consecuencia, las obligaciones de los gobiernos con las mujeres para garantizar sus derechos humanos. Sin embargo, resaltamos este espacio como un precedente en el que se puso la situación de las mujeres en el escenario público y en el Concejo Municipal.


Medellín
Al igual que en el norte, en la red corregimental se conmemoró la fecha por medio de plantones y pequeñas movilizaciones en los parques centrales de cada corregimiento. En San Antonio de Prado y San Cristóbal, las mujeres se acercaron a la historia de esta fecha que se conmemora en el mundo, a través del documental de Marisela Escobero y la rememoración histórica sobre las hermanas dominicanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, las mariposas, asesinadas el 25 de noviembre de 1960 por su oposición a la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo. En el caso de los corregimientos de la ciudad, se insistió en la denuncia de la violencia política e institucional de las que han sido víctima las mujeres que están participando en espacios políticos. En las actividades participaron las integrantes de la Red intercorregimental y en Palmitas, el colectivo de mujeres Arco Iris también estuvo presente.



Para muchos de los y las asistentes al 6° Festival de cine de Jardín 2021 convocado por el cineasta Víctor Gaviria con el tema “Campesinos, el corazón de la paz” fue una sorpresa escuchar que en Medellín existen comunidades campesinas y que habitan los corregimientos, menos aún sabían que el Distrito Rural Campesino es una figura de innovación, pionera en el país que tiene por objetivo la gestión y protección del territorio rural campesino del municipio.
El festival de cine de Jardín, realizado del 16 al 19 de septiembre de 2021, contó con una muestra cinematográfica exhaustiva: muestras audiovisuales y actividad académica que transcurre sobre las creencias costumbres, idiosincrasia e historias de resistencia que se constituyó en oportunidad de formación y tuvieron el propósito de estudiar, reafirmar y celebrar el rol fundamental del campesinado en los procesos históricos de Colombia, en el desarrollo de sus imaginarios como país y sus devenires políticos y económicos.

Allí estuvimos presentes con Héctor Manuel Lugo desde el programa de Gestión social y ambiental del territorio, con la charla “El hecho campesino, aunque usted no lo crea en Medellín hay campo, campesinas y campesinos”. Tuvimos como objetivo, mostrar la existencia de la ruralidad campesina, su extensión en el territorio, corregimiento por corregimiento, evidenciando las problemáticas que la ponen en riesgo, como la expansión urbana, la expansión de la frontera de conservación sin gente y cómo los predios campesinos ubicados en esas zonas se encuentran en conflicto y en riesgo con multiplicidad de actores sociales.
Algunas de las amenazas resaltadas fueron, el cobro de impuestos con tarifas calculadas con base a las dinámicas urbanas, la falta de interés de la administración municipal de ver a la ruralidad campesina y su centralización en la estructura urbana, generando la falta de atención y acceso a servicios y presupuesto para acciones y planes de mejoramiento eficaz de la vida campesina del municipio. El público asistente participó a través de preguntas relacionadas con las problemáticas generadas por la vía de occidente y la violencia generalizada en los corregimientos que ha afectado a la ruralidad campesina.


Fotografías: Sergio González.
Reconocemos que escenarios de conversación y de encuentro a través de festivales de cine como el 6° Festival de Jardín y otros que han ido creciendo en el departamento y el país, que priorizan a los campesinos y las campesinas como el corazón de la paz, es centrar de nuevo la importancia y la urgencia de la implementación del Acuerdo de Paz. También, que las afectaciones generadas por la guerra, sus diversas formas de violencia y el desconocimiento de campesinos y campesinas como sujetos políticos y de derechos, debilitan la economía, la vida y la cultura campesina del país.
La riqueza cultural y natural de la ruralidad campesina han sido retratadas por creadores y creadoras audiovisuales a lo largo de nuestra historia. El arte audiovisual permite acercarnos a ella desde otros puntos, otras miradas alejadas del prejuicio, el desconocimiento o los imaginarios sociales que siembran otro tipo de medios de comunicación. Hoy, cuando las crisis climáticas y de civilización que vivimos nos ha demostrado una y otra vez los aportes de nuestras comunidades campesinas, reivindicamos sus derechos y seguimos construyendo con las organizaciones, comunidades, acueductos comunitarios, otras formas de proteger la vida y la permanencia digna en nuestros territorios rurales.