
A partir del mes de septiembre de 2024 el Instituto Educativo Penca de Sábila iniciará un nuevo ciclo formativo con la Escuela Campesina para la incidencia Política en Medellín y el Norte del Valle de Aburrá. En esta ocasión, tendremos un curso corto (de 4 sesiones y un foro) en donde estaremos preparándonos para los ajustes y actualizaciones en las figuras de ordenamiento territorial.
Invitación para organizaciones rurales: campesinas, ambientales, de mujeres y jóvenes.
Perfil: Integrantes de procesos organizativos rurales o campesinos de los corregimientos de Medellín y de los municipios del Norte del Valle de Aburrá.
Duración y modalidad: 28 horas presencial.
Inicio: Grupo norte Valle de Aburrá (05 de septiembre); grupo corregimientos de Medellín (12 de septiembre).
Encuentros: días jueves de 9 a.m. a 3 p.m.
Inscripciones abiertas hasta el 1 de septiembre de 2024.
Teléfono: 322 648 39 22

El 7 de octubre de 2023 en la Universidad de Antioquia nos encontramos alrededor de 30 organizaciones rurales y campesinas en la Asamblea Campesina para la incidencia política en Medellín y el Norte del Valle de Aburrá. El objetivo fue priorizar propuestas para la ruralidad campesina y acordar rutas de incidencia política en el marco de las elecciones regionales 2023 y la construcción de los próximos Planes Municipales de Desarrollo.
El espacio asambleario es una expresión del poder de la juntanza que permite el consenso y el acuerdo como organizaciones por la incidencia política para la ruralidad campesina, con propuestas a partir de las lecturas de la realidad en municipios en donde la mayoría de programas y políticas se concentran en el territorio y la población urbana.
En encuentros preasamblearios las organizaciones construyeron y actualizaron las propuestas que las comunidades han presentado históricamente ante la falta de garantía de derechos en los territorios rurales del Valle de Aburrá: derechos campesinos, derechos de las mujeres rurales y campesinas, derechos humanos, y en general, garantías para la permanencia de la vida campesina, la soberanía y la seguridad alimentaria.
Los municipios de Barbosa, Bello, Copacabana, Girardota y Medellín hicieron comunes sus propuestas para la protección del territorio rural campesino ante amenazas como las inconsistencias en los Planes de Ordenamiento Territorial (POT) y Planes Básicos de Ordenamiento Territorial (PBOT) que desconocen las realidades de los territorios rurales, las alzas en los avalúos catastrales, el encarecimiento del suelo, la imposibilidad del pago de impuestos, la pérdida de bosques y biodiversidad, el aumento de la actividad minera, la vulneración del derecho al agua y a los servicios básicos, la precariedad en la prestación de servicios en educación y salud, la ausencia de rutas de atención institucional, de acceso a recursos y de políticas públicas eficaces para las mujeres, la falta de programas y políticas públicas eficaces que incentiven la producción y comercialización campesina, y la precariedad en las vías de acceso.
Como resultado del encuentro se consolidaron las propuestas y se trazaron rutas municipales conjuntas para hacer el llamado a candidatos y candidatas en los diferentes órdenes y a los próximos cargos electos para que sus programas de gobierno y sus planes de desarrollo se construyan de manera participativa y acojan estas propuestas que buscan el acceso a recursos de manera equitativa, el cierre de brechas, la garantía de derechos y la permanencia campesina en la ruralidad de Medellín y el Norte del Valle de Aburrá.
Organizaciones participantes:
Asociación Campesina Agroecológica de la Región del Boquerón -ACAB
Asociación Campesina Agroecológica Campo Vivo San Sebastián de Palmitas
Asociación de Mujeres Campesinas Siempre Vivas
Colectivo de Mujeres Arcoíris San Sebastián de Palmitas
Mujeres Forjadoras de Futuro San Antonio de Prado
Red Intercorregimental de Mujeres
Corporación Red Mixtos del Campo San Antonio de Prado
Representación Campesina en CMDR de Medellín
Mesa Campesina de Altavista
Colectivo de Mujeres Altavista
CCCP Altavista
Mesa Ambiental de Altavista
Corporación Ecológica y Cultural Simbionte
Comité de Microcuenca Laqueseaniega
Mesa Ambiental Barbosa
JAC El Tigre, Barbosa
JAC Chorrohondo, Barbosa
Colectivo Mujeres Rurales Agroecológicas de Granizal
JAC La China, San Félix
JAC El Tambo, San Félix
Asocomunal San Félix
Grupo de Investigación Social y Popular Al Margen
Mesa Ambiental Girardota
Movimiento Permanente, Girardota
Red Intermunicipal de Mujeres del Norte del Valle de Aburrá
Corporación Ecológica y Cultural Penca de Sábila
Rutas de Incidencia Política Asamblea Campesina en Medellín y el Norte del Valle de Aburrá
Propuestas Municipio de Medellín
Propuestas Municipio de Barbosa
Propuestas Municipio de Girardota
Propuestas Municipio de Copacabana

La Escuela Campesina para la Incidencia Política en Medellín y el Norte del Valle de Aburrá es una propuesta de formación-acción para líderes y lideresas que busca analizar las oportunidades que se presentan en el nuevo contexto político del país y configurar un marco de incidencia local para su exigibilidad. Actualmente la Escuela se está desarrollando con un grupo de personas en el Norte del Valle de Aburrá, que está conformado por 35 integrantes de los municipios de Bello, Copacabana, Girardota y Barbosa, y que hacen parte de acueductos comunitarios, redes municipales de mujeres, juntas de acción comunal y comité de microcuenca. Y un segundo grupo de 38 integrantes, en el que confluyen personas de los corregimientos de Medellín que hacen parte de asociaciones campesinas, colectivos ambientales, juntas de acción comunal, organizaciones de mujeres, red de jóvenes y egresados y egresadas de la Escuela de Agroecología.
La primera sesión de la Escuela se realizó el 18 de marzo en Barbosa y el 25 de marzo en Medellín. Esta sesión estuvo relacionada con las oportunidades del Plan Nacional de Desarrollo “Colombia, potencia mundial de la vida 2022-2026” y sus alcances en lo local. La segunda sesión se desarrolló el 15 de abril en Barbosa, y el 25 de abril en Medellín, donde se presentaron experiencias, se plantearon preocupaciones, reflexiones y alternativas con respecto a la organización alrededor del agua. La sesión transitó desde las amenazas a la gestión comunitaria del agua hacia algunas herramientas de incidencia política. Los temas programados en las próximas sesiones estarán relacionados con las propuestas legislativas en torno a la agroecología, la paz territorial, los aportes desde una perspectiva feminista a estas apuestas territoriales y, finalmente se dialogará con las personas y organizaciones participantes de la Escuela alternativas y propuestas concretas para incidir en las propuestas de los candidatos y candidatas a las elecciones locales y regionales que se realizarán este año.


Si bien, “la violencia contra las mujeres y las niñas es la más extendida violación de los derechos humanos en el mundo y afecta al menos a una de cada 3 mujeres” (ONU Mujeres, 2020, p.29), los esfuerzos estatales para su erradicación y prevención son insuficientes, causando la agudización de la violencia y la revictimización de las mujeres.
La Corporación Penca de Sábila como organización ambientalista y feminista, reconoce que la justicia social no es posible sin justicia de género y, en ese orden de ideas, su quehacer está orientado a la transformación de las relaciones entre hombres y mujeres mediadas por el sistema patriarcal. Asimismo, entre las apuestas políticas de la Red Intermunicipal de Mujeres del Norte del Valle de Aburrá se encuentra promover una vida libre de violencias para las mujeres rurales y campesinas de Copacabana, Girardota y Barbosa.
Durante abril y diciembre de 2021, la Corporación y la Red Intermunicipal, de manera articulada, realizaron la caracterización de las violencias contra las mujeres rurales y campesinas del norte del Valle de Aburrá. Proceso que se valió de estrategias investigativas y pedagógicas que posibilitaron identificar, analizar y reflexionar en torno a las manifestaciones, factores estructurantes y efectos en la vida de las mujeres de las violencias. En efecto, este camino priorizó e implicó un proceso formativo y colectivo que permitió politizar la experiencia y avivar la consigna feminista de “lo personal es político”. Así pues, comprender la violencia contra las mujeres como una problemática compleja y estructural posibilitó reconocerla como un asunto urgente que debe ser prevenido y atendido y a su vez, emprender acciones de denuncia, incidencia, movilización y exigibilidad política de derechos.
En consecuencia, este documento cuenta con cuatro capítulos. El primero, ubica el referente teórico-conceptual que permite comprender, explicar y dialogar con la realidad social en cuestión. El segundo acápite, introduce el marco normativo a escala internacional y nacional que pone en manifiesto los compromisos y la responsabilidad del Estado para garantizar una vida libre de violencias para las mujeres. En un tercer momento, se presentan los resultados y hallazgos de la caracterización en los que se describen las manifestaciones por tipología de violencia y los efectos diferenciados en la vida de las mujeres, y se alerta el alto riesgo en el que se encuentran las mujeres de estos municipios en razón de la violencia, particularmente el feminicidio, de este modo, se expresa la responsabilidad del Estado de garantizar los Derechos Humanos de las mujeres, y de manera concreta, a crear las condiciones para vivir una vida libre de violencias. El cuarto apartado plantea algunas discusiones y reflexiones finales que permiten recoger las principales conclusiones del proceso en función de los factores estructurantes de la problemática y los efectos para la vida de las mujeres y, finalmente, ubicar la organización y la juntanza de las mujeres como una manera de resistir a las violencias.
Esta caracterización está construida desde esos “otros” lugares y relatos para darle voz a las cifras y reconocer las historias, los miedos, dolores y la rabia que hay detrás de los datos, y que han sido negadas, silenciadas y relegadas al escenario privado. Por lo tanto, este documento se sitúa como insumo para continuar y profundizar el diálogo, la reflexión y comprensión sobre las violencias en la experiencia concreta de las mujeres rurales y campesinas del norte del Valle de Aburrá. El reto ahora gira en torno a continuar las acciones de visibilización y exigibilidad, y el despliegue de estrategias de cuidado y protección que garanticen una vida libre de violencias.

Ante el recrudecimiento de las violencias que vivimos las mujeres, durante el mes de noviembre la Red Intercorregimental de Mujeres de Medellín, la Red Intermunicipal de Mujeres del Norte y la Corporación Penca de Sábila llevamos a cabo la campaña “En la calle, en la casa y en el campo: mujeres libres de violencia” a propósito del 25N, Día Internacional por la Eliminación de las Violencias contra las Mujeres. De esta manera, se movilizó información clave sobre las tipologías de violencia y sus diferentes manifestaciones, especialmente las que afectan la vida de las mujeres rurales y campesinas de Medellín y del norte del Valle de Aburrá. La movilización social es fundamental para posicionar la defensa de los derechos humanos de las mujeres en la agenda pública, con las diferentes acciones logramos visibilizar y denunciar las violencias que viven las mujeres, la inoperancia del Estado y las instituciones públicas y exigir rutas de atención con enfoque de género permanentes, eficientes y contextualizadas que atiendan de manera oportuna y digna los casos que se presentan.
Norte del Valle de Aburrá
En Copacabana, Girardota y Barbosa se socializaron los resultados de la caracterización de las violencias contra las mujeres rurales y campesinas del norte del Valle de Aburrá, haciendo un fuerte llamado a las Administraciones Municipales y a la sociedad civil frente a las altas cifras que se presentan y el alto índice de casos de violencia institucional que se manifiesta cuando las mujeres víctimas acuden en búsqueda de información y atención y las mandan a buscar el directorio telefónico en la página web de las administraciones, las coaccionan para que concilien con los agresores, las culpabilizan, entre otros hechos que profundizan las violencias y las brechas que impactan a las mujeres rurales y campesinas: de género, campo-ciudad y digital.

Para el caso de Copacabana, en articulación con la Comisión de Género del Concejo Municipal logramos llevar a cabo una sesión de control político en la que fueron invitadas Comisaría de Familia, Fiscalía y Programa de Equidad de Género de la Alcaldía, lamentablemente esta última fue la única que se presentó, la funcionaria encargada se refirió al proceso de actualización de la política pública de equidad de género manifestando que debía ser “global”, evidenciando así el desconociendo del objetivo y alcance de esta herramienta de gestión y de las amplísimas brechas, desigualdades y violencias que viven las mujeres y en consecuencia, las obligaciones de los gobiernos con las mujeres para garantizar sus derechos humanos. Sin embargo, resaltamos este espacio como un precedente en el que se puso la situación de las mujeres en el escenario público y en el Concejo Municipal.


Medellín
Al igual que en el norte, en la red corregimental se conmemoró la fecha por medio de plantones y pequeñas movilizaciones en los parques centrales de cada corregimiento. En San Antonio de Prado y San Cristóbal, las mujeres se acercaron a la historia de esta fecha que se conmemora en el mundo, a través del documental de Marisela Escobero y la rememoración histórica sobre las hermanas dominicanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, las mariposas, asesinadas el 25 de noviembre de 1960 por su oposición a la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo. En el caso de los corregimientos de la ciudad, se insistió en la denuncia de la violencia política e institucional de las que han sido víctima las mujeres que están participando en espacios políticos. En las actividades participaron las integrantes de la Red intercorregimental y en Palmitas, el colectivo de mujeres Arco Iris también estuvo presente.



¿Cómo proteger y conservar los ecosistemas del Valle de Aburrá desde la restauración ecológica participativa?
La acción colectiva permite que los conocimientos y las experiencias locales sean parte esencial de la relación entre las comunidades rurales campesinas y los ecosistemas. El diplomado en Restauración Ecológica Participativa hace parte de una apuesta formativa que promueve la apropiación territorial comunitaria y atiende a un contexto de crisis climática y deterioro de los bienes comunes de la naturaleza, que exige con urgencia acciones multiplicadoras.
El proceso formativo inició el primer sábado del mes de marzo de 2021 y tiene una duración de cuatro meses. Se inscribieron 49 participantes divididos en dos grupos: 29 estudiantes conforman el grupo de los corregimientos de San Sebastián de Palmitas y San Cristóbal de Medellín y 20 estudiantes pertenecen al grupo de los municipios del norte del Valle de Aburrá (Bello, Copacabana, Girardota y Barbosa). Las personas que hacen parte del Diplomado son líderes y líderesas comunitarios en sus territorios rurales y campesinos.

Las sesiones formativas se realizan de forma presencial y asincrónica a través del trabajo autónomo de cada participante. Los conceptos de ecosistema, sucesión natural, ciclo hidrosocial y microcuenca han generado un proceso de reconocimiento biofísico y cultural de cada territorio. Cada estudiante se ha relacionado con otras y otros que habitan su misma microcuenca para identificar las quebradas y los sistemas de producción que hay en la parte alta, media y baja de la cuenca, así como la identificación de las problemáticas ambientales, sociales y económicas asociadas a esos sistemas productivos. Atendiendo a la necesidad de pensar acciones conjuntas que tienen el agua como ordenadora del territorio, más allá de las fronteras geográfico-administrativas.
La organización comunitaria y el poder social son pilares para caminar hacia la sostenibilidad. Los juegos de roles y los ejercicios de diagnóstico participativo permiten la identificación de los actores sociales y las relaciones de poder económico y político, así como las potencialidades y limitantes para replicar las experiencias de restauración ecológica.

La visión integral debe trascender el cuidado de las fuentes de agua, los retiros de quebradas y la siembra de árboles en afloramientos. Pasa también por un proceso de cuestionar la forma de hacer agricultura en las fincas que conforman la microcuenca y la implementación de prácticas y tecnologías alternativas que a título familiar se aplican para cultivar y para reducir el impacto a los bienes comunes como los pozos sépticos, las biojardineras y los biodigestores.