La manera en la que la academia se está acercando al campo ha demostrado la importancia de interconectar los diferentes sectores de la sociedad, generando beneficios para todos y todas, en este caso a comunidades campesinas y a estudiantes; por dicha razón, el 30 de septiembre de 2020 se realizó el conversatorio titulado De la universidad al campo en Medellín: intercambio de Saberes y de experiencias en el marco de la Alianza por el territorio y la vida campesina del Valle de aburrá.

El evento ahondó en las experiencias académicas que han tenido algunos estudiantes de la Universidad San Buena Aventura, la Universidad Nacional y la Universidad de Antioquia con la ruralidad campesina del Valle de Aburrá, enfatizando en cómo esas experiencias pasan por lo práctico y en muchas ocasiones se convierten en una posibilidad tanto para las comunidades campesinas como para estudiantes.
Con vistas a lo que actualmente ocurre en Colombia, se hace necesario que la academia no dé la espalda a las comunidades campesinas, sino que, por el contrario, se vincule a los diferentes procesos socio territoriales para fortalecer el tejido social desde el intercambio de saberes y la creación de redes donde se dé una construcción desde la justicia, la democracia y la sostenibilidad.
Se reiteró la importancia de seguir trabajando en el Distrito Rural Campesino como una propuesta que trasciende los usos del suelo y que garantiza la visibilidad de las comunidades, anotando que la academia también debe ser partícipe de dicho proceso que procura fortalecer el tejido social y mejorar la calidad de vida de quienes viven en el campo.
Puede encontrar la transmisión del evento aquí:
‘De la universidad al campo en Medellín: intercambio de Saberes y de experiencias’.

En el marco de la Alianza por el Territorio y la Vida Campesina, el 29 de julio de 2020, estuvimos conversando, vía Facebook live, acerca de los alcances que tiene y ha tenido la Alianza para la ruralidad campesina del Valle de Aburrá. Esta unión vincula a la academia desde las actividades formativas, docentes, investigativas y de extensión, a la Corporación Penca de Sábila desde el desarrollo social alternativo y a las diferentes organizaciones campesinas del territorio.

El conversatorio tuvo como fin dialogar sobre los objetivos y los retos que la Alianza ha tenido a lo largo de sus tres años de conformación. Como lo menciona Héctor Lugo Agudelo, Coordinador del programa de Gestión Social y Ambiental del Territorio de la Corporación Penca de Sábila, “parte de los esfuerzos de esta alianza es resignificar la capacidad y la facilidad con que las instituciones vinculadas hemos logrado elaborar herramientas que ayudan a las comunidades campesinas a construir su propio territorio”.
La idea de construir desde las mismas comunidades aparece como uno de los enfoques principales de la Alianza, debido a que buscamos apoyar la incidencia política de las comunidades campesinas en sus territorios, porque más allá de construir instrumentos de participación, queremos potenciar la apropiación activa de los hombres y las mujeres del campo que están buscando una salida a las pocas oportunidades que les brinda la administración municipal.
Según Helena Pérez, docente de la Universidad de San Buenaventura, “la idea inicial, cuando empezamos a convocar a las universidades y las personas que dentro de ellas fortalecen y trabajan el tema de la ruralidad desde el enfoque de la incidencia, la participación y la construcción de las comunidades de su propio territorio, era precisamente coincidir con ese criterio para conformar un equipo que se preocupara por pensar una ciudad que pese a estar diseñada para lo urbano, es mayoritariamente rural”.
Revindicamos la importancia de la implementación del Distrito Rural Campesino (DRC) para seguir construyendo garantías de permanencia digna en los territorios y por ello, tambien, pretendemos darle continuidad a la creación de alternativas educativas para el empoderamiento de las comunidades como el diplomado Construcción Social del Territorio y el diplomado Participación y Apropiación Territorial con la Juventud Rural Campesina. Proyectamos la creación de la Escuela de Pensamientos Campesinos que, si bien aún no está en marcha, creemos que es una opción que debemos explorar para asegurar la conservación de la historia y el patrimonio de las personas del campo.
Desde la Alianza promovemos la democracia, la diversidad sexual y de género, la justicia social, la protección y defensa de los bienes comunes. Procuramos edificar y perpetuar el apoyo solidario entre las organizaciones campesinas y brindarles soluciones jurídicas que vayan más allá de la formulación para que se puedan implementar en el día a día de la realidad rural.
Este conversatorio fue el primero que realiza la Alianza con el fin de visibilizar y resignificar aquellos procesos sociales organizativos que se están llevando a cabo en la ruralidad del Valle de Aburrá, es por eso los próximos encuentros están programados cada miércoles a las 5 p. m. en la página de Facebook del Instituto de Estudios Regionales de la Universidad de Antioquia.
Encuentre aquí la transmisión del conversatorio: ‘Alianza por la defensa del territorio y la vida campesina del Valle de Aburrá’


Pronunciamiento Público
Durante el segundo semestre de 2017, la Universidad Nacional de Colombia sede Medellín inició mediante contrato con Planeación Municipal, la primera fase de la implementación del Distrito Rural Campesino denominada diagnóstico participativo, delegando su ejecución en la Escuela Urbano Regional de la Facultad de Arquitectura, con el fin de poner en marcha lo ordenado en el POT de Medellín mediante el Acuerdo 048 de 2014.
Hemos celebrado que después de tres años de la aprobación del POT, se comenzara a desarrollar esta figura de ordenamiento y gestión del territorio rural campesino, pues la consideramos una oportunidad para la garantía plena de los derechos de hombres y mujeres campesinas de la ciudad, quienes hasta ahora no han vislumbrado en toda su historia de vida en el campo, la presencia de un gobierno municipal comprometido con el desarrollo de la economía y la vida campesina.
Como se ha hecho evidente, los diferentes conflictos sobre usos del suelo que existen en el territorio rural campesino de Medellín vulneran los derechos campesinos, y estamos convencidos que mediante la implementación del Distrito se puede dar solución a muchos de ellos, generando salidas tanto para la conservación ambiental y ecosistémica como para la permanencia en los territorios de las poblaciones campesinas con su especial modo de vida.
Queremos expresarnos sobre el proceso de participación en la fase de diagnóstico que adelanta la Escuela Urbano Regional con el fin de generar la discusión sobre la vinculación de la comunidad campesina, sus propuestas y necesidades en la implementación del Distrito Rural Campesino; además, frente al desconocimiento de la obligación constitucional para generar espacios amplios de participación en el desarrollo de todas las acciones que ejecuten las autoridades públicas, y más cuando se trata de transformaciones territoriales que afectan los derechos fundamentales.
Por lo tanto, expresamos nuestra insatisfacción con el proceso de participación que viene realizando la Escuela Urbano Regional, pues lo consideramos de muy baja cobertura, mal informado y sin el suficiente proceso para recoger información de la comunidad y devolver los resultados de la consulta. Hasta ahora se ha realizado únicamente un taller corregimental con escasa presencia de la comunidad. El corto tiempo de ejecución impidió que se generara un proceso participativo amplio e incluyente, con encuentros veredales por corregimiento y que permitiera hacer un necesario ejercicio de actualización, retroalimentación y validación de la información con la comunidad.
Manifestamos que la exigencia a todas las autoridades públicas de promover en sus acciones mecanismos y procesos de participación y organización están consignadas en diferentes normas constitucionales, legislativas y municipales, tales como el artículo 1, 2 y 3 y el artículo 103 de la Constitución Política de Colombia donde se reconoce que las actuaciones del Estado se encaminan reconociendo la soberanía del pueblo y la necesaria participación en el destino y planeación del territorio. A su vez, la Corte Constitucional en Sentencia C-150-15 entiende que la participación es un derecho de los ciudadanos y eje medular del ordenamiento constitucional actual y expresa que esto implica para el Estado “el deber de implementar medidas que procuren optimizar el desarrollo de las diversas formas de participación y que, al mismo tiempo, eviten retroceder injustificadamente en los niveles de protección alcanzados.”
De la misma manera, el POT de Medellín en su artículo 5 contiene dentro de los principios rectores del Plan, la participación ciudadana y democrática, donde se priorice en todo momento el diálogo y la concertación. Añadido a esto, en el mismo POT en su artículo 483 sobre los objetivos del Distrito Rural Campesino, expresa en el numeral 3:
Impulsar la conformación y consolidación de organizaciones campesinas que integre al gobierno municipal y los corregimientos con las comunidades y sus organizaciones, para construir de manera conjunta y participativa políticas públicas que impulsen el progreso y el bienestar de los pobladores rurales del municipio, así como el desarrollo económico y la sostenibilidad ambiental del campo.
En dicho sentido, observamos que en todas las fases del Distrito, el gobierno municipal o quien las ejecute, debe no solamente proteger el principio y el derecho a la participación sino también promoverla como un deber constitucional y como una forma de potenciar la organización campesina en la ciudad para un mejor desarrollo de estos espacios de derechos campesinos.
Invitamos a todas las organizaciones sociales y comunitarias de los corregimientos para que se manifiesten y acompañen todo este proceso de transformación del campo en nuestra ciudad, exigiendo suficiente tiempo y recursos que garanticen la calidad y cobertura del proceso de participación para la implementación de las 6 fases del Distrito Rural Campesino de Medellín.
Medellín, 20 de noviembre de 2017.
CORPORACIÓN ECOLÓGICA Y CULTURAL PENCA DE SÁBILA