A medida que avanza la mercantilización y comercialización del agua, surgen más fuertes nuestras propuestas y formas de resistencia. El agua, siempre errante, ha sido concebida por todas las culturas como un bien común que además ordena nuestra vida familiar y comunitaria.
Desde América Latina nos demuestra cómo las experiencias comunitarias son capaces de gestionar el agua de forma solidaria, a través de la autogestión, el cuidado de los ecosistemas y la defensa del territorio. Las Comunidades Azules representan esa lucha que surge desde los territorios para defender el agua como bien común, contra la privatización y como base de la vida colectiva.
Hacemos parte de la campaña e iniciativa organizativa de Comunidades Azules y en el marco de esta articulación, les compartimos el siguiente artículo “Las Comunidades Azules en América Latina. Reconociendo la Resistencia de las Comunidades organizadas”.
Así mismo, durante el 2026, desde la Plataforma de Acuerdos Público Comunitarios de Las Américas hemos visibilizado algunas de las comunidades azules y organizaciones articuladas que en sus apuestas y acciones cotidianas promueven y respaldan el derecho humano al agua, la conservación y restauración de ecosistemas y la gestión pública y comunitaria del agua.



















